Celme Tostado

59.00  IVA incluido

Celme Tostado es un vino tostado elaborado con las variedades de uva Treixadura, Loureira y Albariño.  Esta bajo el amparo de la DO Ribeiro.

Elaborado por la Adega Celme.

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Celme Tostado es un vino elaborado con las variedades de uva: Treixadura, Loureira y Albariño. Elaborado por la Adega Celme, que sus viñedos están situados en Astariz, Castrelo de Miño (Ourense).

Es un vino muy laborioso de realizarlo. Debido a que tienen que poner los racimos a secar en un espacio adecuado para que las uvas hagan el proceso de secado o pasificado.

El procedimiento de secado, cuelgan el racimo uno a uno con un gancho de acero inoxidable. El lugar donde colocan los racimos de uva, recibe el nombre de secadero, que diseñaron de forma que tenga una ventilación perfecta, los racimos los pusieron a la vista y fácilmente accesible. Tiene una ventilación natural y a cubierto.

Durante 6 meses permanecen en el secado, durante ese tiempo ventilan a diario, revisan meticulosamente y seleccionando los racimos que estén en correctas condiciones. Una vez pasado esos meses se procede a descolgar, lo hacen de la misma forma, de uno a uno, y vuelven a hacer una selección de racimos.

Seguidamente, proceden a la fermentación. La fermentación en este tipo de vino es lenta, muy lenta. Debido al frío del invierno y el contenido de azúcar, a las levaduras les cuesta trabajo. Una vez fermentado lo trasvasan en barricas de roble (nuevas) y pasan al menos unos ocho meses. El tiempo que estén dentro depende del vino, y desde la adega van efectuando pruebas y una vez que ellos consideran que está en óptimas condiciones proceden al embotellamiento.

Por último, dejan en reposo el vino durante 6 meses antes de ponerlo a la venta.

Celme Tostado es un vino espectacular, es un vino que está elaborado con mucho cariño. Quisieron recuperar este tipo de vino, que con el paso de los años, se ha ido perdiendo. Y apostaron por elaborarlo, tiene un proceso largo, bastante costoso, ya que los quilos iniciales no son los quilos de uva finales, es perdida de producto, por eso tiene un coste elevado y muchas bodegas optaron por dejar de fabricarlo. Pero en Adega Celme quisieron arriesgarse y el resultado de este Celme Tostado es espectacular.

Tiene un dulzor y frescura a partes iguales, potencia pero con infinidad de matices: frutos secos, miel, mermeladas, fruta compotada y especias.